De San Juan de la Cruz a Jerez: El diálogo íntimo de Amancio Prada en «Dialogarte»

Para inaugurar nuestra sección «Dialogarte», hemos elegido a Amancio Prada. En estos tiempos de ruido, prisas y palabras gastadas, hay seres humanos que eligen libremente la palabra bien medida como forma de respeto y necesidad de sosiego. Con motivo de sus 50 años sobre los escenarios, coincidiendo con el quincuagésimo aniversario de su primer disco, «Vida e morte» (París, 1974), nos sentamos a conversar con él tras su reciente actuación en Jerez de la Frontera (Cádiz).
Este encuentro es también un ejercicio de «periodismo lento» para tiempos vertiginosos. Amancio Prada, el trovador del Bierzo que empezó cantando contra los cristales empañados de su cocina cuando era niño, nos recuerda que la vida cobra sentido cuando es compartida. Durante nuestra charla, el artista reflexiona sobre cómo su padre, mientras labraba la tierra con un arado romano, no solo sembraba trigo en los surcos, sino que también sembraba el canto en su pecho.
A lo largo de este pódcast, descubrimos a un poeta y cantautor que defiende una música que caricia, porque nace de lo más adentro. Frente a la realidad de géneros modernos que «le resbalan»…, Prada reivindica cada canción y cada poema como un «pequeño templo» o una celda donde refugiarse en el silencio y la meditación.
En este diálogo íntimo, exploramos:
- La vigencia de los clásicos: Su conexión vital con San Juan de la Cruz, nacida en una buhardilla de París, donde comprendió que el Cántico Espiritual era, en esencia, un poema de búsqueda y consumación amorosa.
- El oficio de labrar palabras: Su visión del arte como un trabajo manual y humilde, donde todavía hoy usa «herramientas» metafóricas para trabajar los versos con el sudor de su frente.
- Un abrazo flamenco: El emocionante encuentro sonoro con el cantaor jerezano, José de los Camarones, demostrando que la poesía es un mar que devuelve a los ríos su antigua memoria.
Amancio Prada afirma que «el cantar tiene sentido» solo si se hace con amor, pues como decía Santa Teresa, solo el amor da valor a las cosas. Os invitamos a escuchar esta conversación reposada y luminosa, un testimonio de quien sabe que el canto auténtico no envejece, sino que madura.
Pasa si lo deseas, escucha y comparte…












