
Esteban Viaña, con 87 años, sigue liderando Payasos Sanadores en Jerez, llevando sonrisas a niños hospitalizados. Descubre su inspiradora historia y legado.
A sus 87 años, Esteban Viaña sigue siendo el corazón y el alma de Payasos Sanadores (PASA) en Jerez de la Frontera (Cádiz). Nacido en 1938, Esteban ha dedicado más de medio siglo a llevar sonrisas y alegría a quienes más lo necesitan, especialmente a niños en hospitales.
Vidas Compartidas te ofrece la historia de Tranquilino, el alter ego payaso de Esteban. “Se conocieron” hace más de 50 años, cuando un compañero de radio donde Esteban participaba en un programa infantil, le apodó con ese nombre por su condición de persona tranquila. Desde entonces, este personaje ha sido su vehículo para «devolver gratis a la sociedad un poquito de lo mucho que he recibido gratis», como él mismo afirma.
Esteban inició su carrera humorística a la temprana edad de 9 años, aunque antes de dedicarse por completo a ser payaso, trabajó como administrativo en una bodega. Una tarea que compatibilizó con su pasión por el teatro a las órdenes de un jerezano ilustre, Pepe Marín.
Su pasión por hacer reír y su deseo de ayudar llevaron a Esteban, junto con su inseparable amigo “Nolo” (Manuel Román) a fundar PASA, una asociación que ha transformado la vida de muchos niños y adultos en situaciones difíciles. A su alrededor ha contado con la ayuda inestimable de mujeres y hombres excepcionales, como el médico y actor jerezano, Nicolás Montoya.
Cada jueves por la tarde, Esteban y su equipo de PASA visitan el Hospital de Jerez, ofreciendo sesiones de 45-60 minutos llenas de cuentacuentos, canciones y magia en la sala de juegos, además de visitar las habitaciones de los pequeños pacientes. Su labor no se limita al hospital; PASA ha expandido sus actividades a asociaciones y domicilios de niños enfermos, e incluso trabajan con personas con Parkinson.

El impacto de PASA en la comunidad es tan significativo que en 2019 firmaron un convenio con las Áreas de Gestión Sanitaria de Jerez, Costa Noroeste y Sierra de Cádiz. Además, en 2022 inauguraron su propia sede en la calle Catavino, ubicada en la barriada Eduardo Delage, Jerez, y forman parte de la plataforma del Voluntariado Andaluz.
La filosofía de Esteban se resume en sus propias palabras: «Vamos a ver a los niños como si no estuvieran enfermos». Esta actitud refleja su enfoque en la alegría y la normalidad en situaciones difíciles, recordándonos el poder sanador de la risa y la compasión.
«Mi amigo Tranquilino» ha recibido el Premio al Mejor Cortometraje Compromiso Social, en en Certamen Internacional Universitario Maravillarme (II Edición 2025) que organiza la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Cádiz.













Extraordinariamente narrado. Un reportaje que engancha. Una música muy bien seleccionada que por momentos te hace vibrar, en especial la escena en el que el payaso baila y gesticula. Y todo contado con un lenguaje fluido propio de un gran periodista que sabe perfectamente lo que quiere y como quiere transmitirlo. Enhorabuena Paco porque aquí hay historias para largo.